
SOMOS CAMPEONES DEL MUNDO
Todos unidos bajo una misma bandera y una misma nacionalidad.
Añadido: Aunque un poco de educación en las palabras de los deportistas al dirigirse a los seguidores no hubiera estado nada mal.
No ajenos a la polémica-debate, que en los últimos días se ha venido haciendo en distintos medios, tanto políticos, como de comunicación, centros públicos, educativos etc. y otras instancias de atención social, queremos fijar un posicionamiento inequívoco de las organizaciones AEPRODMUS y COMITÉ DE ARBITRAJE MUSULMAN Y BUENAS PRACTICAS frente al uso de tales prendas:
1.- Entendemos que el uso de estas prendas, circunscritas al ámbito del atuendo femenino no responden a ningún precepto del Islam, el cual se asienta en cinco pilares, que no tienen nada que ver con este uso.
2.- Su uso es una consecuencia de tradiciones culturales etc. de ciertos países, principalmente relacionados con las tradiciones culturales afganas y de ciertas zonas de Paquistan limítrofes al anterior, y por tanto exorbitantes y en confrontación con nuestros valores sociales y culturales representados por la Constitución Española.
3.- Considerando que se trata de un uso esencialmente cultural y tradicional, que en modo alguno responde a los valores y esencias de la fe musulmana, rechazamos la falsa asimilación de su uso con pretendidos imperativos de preceptos islámicos.
4.- Consideramos que las corrientes del salafismo, y otras similares, utilizan estos símbolos como reivindicación del Islam y de espurios objetivos políticos al margen de la verdadera esencia del Islam, con fines exclusivamente políticos y de dominación de nuestras sociedades y las personas, lo que rechazamos sin reserva alguna por ser contrarios a la verdadera espiritualidad de Islam y su mensaje.
5.- Nuestro posicionamiento es que el Islam es un valor de futuro y nunca de exclusión y de apartheid.
Aeprodmus- Comité de Arbitraje Musulmán
Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa... En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!
Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!